La semana pasada, la directiva de Cruz Azul se vio obligada a buscar un nuevo hogar para su equipo, ya que el inicio del Torneo Clausura 2026 estaba cerca. La búsqueda no fue fácil, pero finalmente encontraron una solución provisional en el Estadio Cuauhtémoc. Sin embargo, esta situación no es nueva para el cuadro cementerio, ya que desde su ascenso a la máxima categoría del fútbol mexicano, ha jugado en estadios que no son suyos.
La pregunta natural surge: ¿por qué Cruz Azul no tiene un estadio propio? La respuesta se remonta a años atrás, cuando el club decidió abandonar su anterior sede en la Ciudad de México y trasladarse a la ciudad de Jasso, en el estado de Hidalgo. En ese momento, construyeron el estadio «10 de Diciembre», que aunque no es un coliseo, ha sido su hogar principal desde entonces.
Aunque el «10 de Diciembre» ha sido un buen refugio para el equipo, no es ideal para albergar partidos importantes o enfrontamientos con otros equipos. La capacidad del estadio es limitada, lo que obliga a la directiva a buscar soluciones provisionales cada vez que se acerca el inicio de un torneo.
La semana pasada, esta situación se repitió cuando Cruz Azul tuvo que encontrar un nuevo hogar para jugar el Torneo Clausura 2026. Después de explorar varias opciones, finalmente llegaron a un acuerdo con el Estadio Cuauhtémoc, en la ciudad de Puebla. Aunque no es su estadio habitual, el club logró encontrar una solución temporal que le permitió jugar los partidos más importantes del torneo.
Sin embargo, todo indica que esta situación puede cambiar pronto. La directiva de Cruz Azul ha estado trabajando en un plan para construir un nuevo estadio, que será el hogar permanente del equipo. Según fuentes cercanas al club, la construcción del coliseo cementero ya está muy avanzada y se espera que comience en breve.
La construcción de un estadio propio es una noticia positiva para los seguidores de Cruz Azul, quienes han tenido que soportar años de jugar en estadios ajeno. El nuevo estadio no solo será un refugio más cómodo y adecuado para el equipo, sino también un símbolo de la fortaleza y la perseverancia del club.
En resumen, la semana pasada la directiva de Cruz Azul se vio obligada a buscar un nuevo hogar para su equipo, pero todo indica que pronto podremos ver a los cementerios en un nuevo estadio propio. La construcción de este coliseo es una oportunidad para que el club refleje su identidad y cultura, y para que sus seguidores puedan disfrutar de partidos más importantes en un ambiente que les pertenezca.







