La percepción de violencia es distinta para las personas de pueblos originarios: Tatiana Carreón

image thumbnail

Tatiana Carreón Lara, directora general de coordinación de los Centros de Justicia para las Mujeres (Cejum), explicó sobre el alcance institucional logrado durante la presente administración estatal.

Según las cifras oficiales, en lo que va del sexenio se han otorgado más de 160 mil servicios integrales en Chihuahua. En el caso específico de Ciudad Juárez, la funcionaria destacó que se atiende aproximadamente a 16 mil mujeres de manera anual.

A pesar de estos logros generales, Carreón Lara señaló una disparidad en el acceso a los servicios por parte de las mujeres pertenecientes a pueblos originarios. Actualmente, la solicitud de apoyo por parte de este sector de la población sigue siendo baja en comparación con otros grupos demográficos, lo que plantea un reto de proximidad institucional.

En contraste con las zonas urbanas de Juárez y Chihuahua, la zona occidental del estado registra una mayor afluencia de mujeres indígenas. Esto se debe a la convergencia de las tres culturas predominantes en la región, lo que facilita que las comunidades se acerquen con mayor confianza a los servicios de atención disponibles en su territorio.

La directora explicó que una de las principales barreras para la denuncia es la percepción diferenciada de la agresión. “Debido a lo que ellas determinan como violencia, no es lo mismo que para nosotros los mestizos”.

La funcionaria destacó la importancia de entender que los conceptos de abuso pueden variar significativamente entre culturas. Ante este panorama, el año pasado, en el marco del Año de la Mujer Indígena, el Cejum inició un trabajo colaborativo con la Secretaría de Pueblos Indígenas.

Esta alianza permitió unir esfuerzos entre especialistas en psicología, atención a las violencias y las propias gobernadoras de las comunidades del centro de justicia. El resultado principal de esta colaboración es la creación de un “Violentómetro con Pertinencia Cultural”. Esta herramienta permite que las mujeres reconozcan las señales de alerta bajo sus propias realidades y visiones de mundo.

Finalmente, Carreón Lara enfatizó que el objetivo actual es dar una difusión estratégica a este material debido a que se busca atender de manera efectiva los tipos de violencias que atraviesan las mujeres de los pueblos originarios en el estado.