La presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum Pardo, se pronunció sobre las acusaciones formuladas por el empresario Ricardo Salinas Pliego en una audiencia ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH). En un encuentro con periodistas, la líder política desmintió las afirmaciones de Salinas Pliego, quien sostuvo que sufre persecución política a manos del gobierno federal. Según Sheinbaum Pardo, en realidad se trata de un procedimiento fiscal regular llevado a cabo por el Servicio de Administración Tributaria (SAT).
La presidenta mexicana expuso que no existe violación alguna a los derechos humanos de Salinas Pliego, sino que simplemente está enfrentando las consecuencias de no cumplir con sus obligaciones fiscales. «No hay persecución política, sino una aplicación justa y objetiva de la ley», reiteró Sheinbaum Pardo.
Sheinbaum Pardo también subrayó que en México se respeta la autonomía del poder judicial y el sistema de justicia es independiente. Por lo tanto, cualquier persona que considere que ha sido víctima de una injusticia puede recurrir a los tribunales para defender sus derechos. «No hay espacio para la impunidad ni para las violaciones de los derechos humanos en nuestro país», agregó.
La presidenta también aprovechó el momento para recordar que el Estado mexicano tiene como prioridad proteger y respetar los derechos fundamentales de todos los ciudadanos, incluyendo a aquellos que pueden ser víctimas de la corrupción o la impunidad. «En este sentido, es importante destacar que en México se ha hecho mucho progreso en materia de justicia y transparencia», sostuvo.
Sheinbaum Pardo también hizo un llamado a todos los ciudadanos a seguir trabajando juntos para construir una sociedad más justa y equitativa. «Queremos ser un país donde todos puedan disfrutar de sus derechos y libertades, sin discriminación ni violencia», dijo.
En resumen, la presidenta mexicana rechazó las acusaciones de persecución política formuladas por Salinas Pliego y sostuvo que se trata simplemente de un requerimiento fiscal regular. Aseguró que en México no hay espacio para la impunidad ni las violaciones de los derechos humanos y que el Estado está comprometido con la protección y respeto de los derechos fundamentales de todos los ciudadanos.







