Según la denuncia, los soldados intentaron obstaculizar el trabajo del equipo, ordenándoles dejar de filmar y amenazando con confiscar la cámara. Posteriormente, un soldado se acercó al fotoperiodista de CNN por detrás, lo estranguló, lo arrojó al suelo y dañó su equipo, en una escena que quedó grabada. Mientras realizaban entrevistas, los militares «atacaron agresivamente al equipo y a los civiles palestinos presentes, apuntándoles con sus rifles», pese a la clara identificación de los periodistas. El incidente se registró un día después de que colonos israelíes dieran una brutal paliza a un anciano palestino en la misma zona, dejando un…







