Una corte federal en Texas bloqueó el uso del nuevo mapa electoral para la Cámara de Representantes de Estados Unidos al concluir que fue trazado con criterios raciales que perjudican a votantes afroamericanos e hispanos.
En una resolución 2-1, el panel de jueces en El Paso determinó que la redistritación aprobada este verano y promovida por el gobernador Greg Abbott, como parte de una estrategia republicana para ganar cinco escaños adicionales en 2026, constituye un caso de gerrymandering racial, según evidencia presentada durante el proceso.
Es decir, cuando las autoridades modifican los límites de los distritos electorales de manera intencional para reducir o diluir el poder del voto de ciertos grupos raciales o étnicos. Esta acción es ilegal en Estados Unidos porque viola la Ley de Derechos Electorales y la protección constitucional contra discriminación racial.
La decisión, escrita por el juez Jeffrey V. Brown, designado por Donald Trump, señala que el rediseño no solo persigue fines políticos, sino que incorpora acciones deliberadas que diluyen la representación de minorías. El fallo detiene temporalmente la implementación del mapa mientras el estado anuncia una apelación ante la Suprema Corte de Estados Unidos.







