La repartición de agua está mal para los agricultores, pero peor aún para el estado de Chihuahua, aseguró Juan Hernández, productor del Ejido Benito Juárez, quien puso como ejemplo su propio caso: tiene una dotación autorizada que desde hace 20 años no puede utilizar porque, afirma, el gobierno no ha puesto atención a su situación.
“No les importa el campo, sólo el dinero”, expresó mientras participaba en la manifestación de agricultores que bloquean el puente internacional Zaragoza.
Hernández explicó que la problemática del agua en Chihuahua se agrava debido a los constantes cambios climáticos que afectan al estado, al señalar que los productores no pueden anticipar con certeza cuánta agua requerirán para sus cultivos, ya que las variaciones de clima son extremas e impredecibles.
“Chihuahua es uno de los estados más golpeados por su clima, no sabemos cuánta agua vamos a necesitar porque no conocemos cómo se va a venir la naturaleza, si va a llover, si habrá frío o calor”, comentó el agricultor, quien destacó la vulnerabilidad de la región ante fenómenos climáticos.
El productor del noroeste del estado subrayó que los campesinos necesitan que cada ejido recupere su dotación original de agua, pues asegura que el propio gobierno la vendió, dejando a las comunidades agrícolas sin acceso al recurso indispensable para operar. “Y ahora quieren que los mexicanos paguen el pato”, sostuvo.
De acuerdo con Hernández, la situación no solo afecta a los productores, sino también a toda la población, ya que la falta de agua impacta directamente en los costos de producción y, en consecuencia, en los precios finales de los alimentos.
“Esta lucha no es solo del campesino, es de todos los mexicanos. Al final, todos reciben alimentos en su mesa, pero a un costo mucho más alto mientras el agricultor batalla para cosechar y vender a un precio justo”, enfatizó.
El manifestante reiteró que la exigencia de los productores es que se respete la dotación de agua establecida y que se frene la venta indiscriminada del recurso, lo cual consideran una amenaza para la sostenibilidad agrícola del estado.
Mientras el bloqueo en el puente internacional Zaragoza continúa, los agricultores llaman al gobierno federal y legisladores a entablar un diálogo serio que permita resolver un conflicto que, afirman, pone en riesgo la producción agrícola y el abasto alimentario del país.







