La casa situada en la esquina de Primera y 20 de Noviembre, en la colonia Altavista, se ha convertido nuevamente en punto de atención luego de la detención de César D.J. Este inmueble destaca porque fue la última propiedad que le fue devuelta al exgobernador, tras resoluciones que anularon medidas de aseguramiento previamente dictadas por autoridades estatales.
Pese a haber sido recuperada por el exmandatario, la vivienda muestra un estado de completo cierre. En el acceso principal se observan cadenas gruesas, un candado industrial y una chapa adicional colocada para impedir el ingreso. La imagen contrasta con el perfil que llegó a tener esta residencia dentro del patrimonio inmobiliario atribuido al exmandatario.
El portón de herrería permanece asegurado y detrás de él se aprecia una entrada con revestimientos de piedra y carpintería que ahora luce expuesta al polvo y a la falta de mantenimiento. En el exterior, la barda perimetral conserva los acabados originales, aunque con rastros de desgaste por la ausencia de actividad en la vivienda.
Vecinos del sector señalan que, tras serle restituida, la propiedad no volvió a ser habitada ni intervenida, quedando prácticamente en el mismo estado en que se encontraba durante el proceso judicial. Su fachada, intacta pero silenciosa, se ha mantenido como recordatorio de los bienes que logró recuperar en medio del extenso litigio que enfrenta.
Esta casa forma parte del listado de más de 20 inmuebles vinculados al exgobernador en Parral, algunos asegurados, otros litigados y varios devueltos conforme avanzaron los recursos legales. Sin embargo, la de Altavista sobresale al tratarse del último bien que volvió oficialmente a su posesión antes de su detención.
La reciente captura del exmandatario reavivó cuestionamientos sobre el estatus de estos inmuebles y si podrían volver a ser sujetos a revisión. Aunque no existe un pronunciamiento oficial sobre esta residencia en particular, su condición actual refleja la incertidumbre jurídica que rodea el patrimonio que acumuló en la región.Por ahora, la casa en Altavista permanece cerrada y silenciosa. Sus portones asegurados y la falta de actividad revelan un inmueble que, pese a haber sido recuperado, nunca volvió a cobrar vida, convirtiéndose en una postal del amplio entramado de propiedades que hoy vuelven a ser parte de la conversación pública tras la caída judicial del exgobernador.
De acuerdo la información documentada, la vivienda ubicada en la colonia Altavista no solo permaneció asegurada durante años, sino que también fue blanco recurrente de la delincuencia. El medio documenta que el inmueble sufrió al menos siete incidentes entre robos y actos de vandalismo mientras se encontraba bajo resguardo, lo que dejó daños visibles en puertas, ventanas y mobiliario, además de acelerar el deterioro general de la propiedad.







