Apesar de la sequíay los retos que enfrentan los diversos agricultores del sector agropecuario, los productores de Valle de Zaragoza en Chihuahua han finalizado con una de las etapas más importantes de su ciclo agrícola: el trasplante de sandía. Y es que, a diferencia de la siembra tradicional, los productores utilizan plántulas desarrolladas en invernadero, las cuales se encuentran en una etapa juvenil y son sembradas así en las hectáreas de campo
El invernadero, el lugar donde inicia la producción de sandía
Si bien las semillas de sandía se pueden plantar directamente sobre un surco de tierra, en Valle de Zaragoza los agricultores prefieren optar primero por los invernaderos, por razones climáticas y técnicas.
Al respecto, de acuerdo con el productor Aurelio Núñez, la etapa en la que se encontraban previamente al trasplante era la de preparación de las plantas en charolas, donde se siembran las semillas de sandía y se monitorean al interior de un invernadero, controlando así la germinación de la planta.
Posteriormente, cuando la planta alcanza un punto adecuado de maduración, se hace el traslado masivo de estos brotes del invernadero hacia los terrenos agrícolas, donde se espera que terminen de desarrollarse y dar el fruto esperado.
Aprovechamiento del trasporo; el aliado contra la sequía
Si por algo destacan los productores de Valle de Zaragoza es por su ingenio al momento del riego en sus cultivos; uno de estos ejemplos es el famoso método lápiz, con el cual lograron salvar gran parte de la cosecha durante el 2025 a causa de los estragos que la sequía ha causado en la región.
No obstante, además del método lápiz, los agricultores tienen otros usos estratégicos del suelo, como aprovechar el “trasporo”, es decir, sembrar los brotes de sandía en las zonas del vaso de la presa, la cual, al no tener niveles de agua en este momento, es el lugar idóneo para cultivar y aprovechar la humedad del suelo, reduciendo así la cantidad de agua destinada para el riego.
Actualmente, y luego de una temporada intensa de plantación, las plantas ya se encuentran sembradas para la cosecha de este año. Cabe señalar que las primeras cosechas se esperan para dentro de 22 días, pertenecientes a aquellos que iniciaron los trabajos de cultivo, mientras que otros podrían demorar hasta un mes y medio.
Finalmente, Aurelio Núñez comentó que la temporada agrícola de este año dependerá en gran parte de las lluvias que se presenten, así como del comportamiento del clima, el cual juega un factor decisivo para el desarrollo de este fruto en Valle de Zaragoza.







