Activistas de esta frontera denunciaron el uso de la Sierra de Juárez para abandonar mascotas, lo que ha ocasionado una amenaza por el crecimiento de la fauna feral.
El Colectivo Sierra de Juárez señaló que en su gran mayoría los perros que viven o deambulan de manera deliberada en esta zona, no forman parte del ecosistema natural.
«Muchos fueron alguna vez animales domésticos abandonados o sin supervisión, pero al establecerse en vida libre generan impactos reales sobre la biodiversidad», indicaron los activistas.
Algunas de las problemáticas que representan estás jaurías es que depredan liebres, reptiles, aves y pequeños mamíferos nativos de la sierra.
También, destruyen nidos y afectan la reproducción de distintas especies, además de que pueden transmitir enfermedades y parásitos a la fauna silvestre.
Estás manadas alteran el comportamiento de los animales nativos, obligándolos a modificar sus rutas, refugios y hábitos de alimentación.El colectivo señaló que hasta el día de hoy, no existe un plan integral y público para atender esta problemática en la Sierra de Juárez, que con el paso del tiempo se ha ido agravando.
«Las autoridades competentes se han deslindado reiteradamente de intervenir en este territorio o han señalado que ya no les corresponde actuar, mientras la presencia de fauna feral continúa creciendo sin monitoreo ni manejo», agregaron los activistas.







