Migrante venezolana en Juárez pide apoyo a autoridades consulares para regresar a su país

1 thumbnail

La angustia por la situación que vive su familia en Venezuela llevó a la migrante Yailyn del Valle González Guedez, de 27 años, a pedir públicamente apoyo de las autoridades para poder regresar a su país junto con su esposo y su hijo, luego de que el reciente sismo incrementara el temor por la seguridad de sus seres queridos.

La joven venezolana, quien llegó a Ciudad Juárez en febrero de este año tras salir voluntariamente de Estados Unidos, explicó que el principal obstáculo para retornar es el costo del viaje.

Señaló que necesitan alrededor de mil 500 dólares para cubrir los boletos de avión y el trámite del salvoconducto que les permita viajar directamente a Venezuela.

«Lo único que queremos es regresar a nuestro país. Si nos ayudaran con el retorno, lo agradeceríamos de todo corazón», expresó.

Hace apenas unas horas habló por última vez con su madre, quien padece problemas de salud y vive en el Estado Portuguesa. Mientras que la familia de su esposo vive en Maracay.

Después del movimiento telúrico, la comunicación se interrumpió por fallas en el suministro eléctrico.

«Mi mamá me dijo que sentía mucho miedo, que no quería morir y que quería verme. Eso fue lo único que le pidió a Dios, volver a verme», narró entre lágrimas Yailyn, quien vivía con su familia en una zona rural.

González Guedez explicó que su madre requiere estudios médicos especializados, cada uno con un costo aproximado de 250 dólares, recursos con los que la familia no cuenta.

La pareja permaneció cerca de dos años en Estados Unidos, donde se estableció en Chicago después de entregarse a las autoridades migratorias en 2023.

Sin embargo, las dificultades para encontrar trabajo estable durante el invierno, los gastos de vivienda y el cuidado de su hijo, para quien tenían que pagar niñera, hicieron imposible mantenerse en ese país.

Actualmente viven en Ciudad Juárez en el albergue del Templo Cristiano Alabanza al Rey, ubicado en la colonia Infonavit Tecnológico.

Su esposo trabaja ayudando en un negocio familiar y percibe alrededor de 2 mil pesos por semana, ingreso que apenas alcanza para cubrir los gastos básicos de alimentación.

«Con eso sobrevivimos. No tenemos ahorros ni recursos para comprar los boletos», comentó.

La joven también reveló que uno de sus hijos, de 10 años, permanece en Venezuela al cuidado de su madre, lo que aumenta la desesperación por regresar.

Aunque han considerado distintas alternativas, aseguró que no desea separarse de su esposo para viajar por su cuenta, ya que su intención es reunificar a toda la familia en Venezuela.

Finalmente, hizo un llamado a las autoridades migratorias y consulares para que faciliten el retorno voluntario de los venezolanos que, como ellos, desean regresar a su país, pero carecen de los recursos económicos para hacerlo.