¿Cuáles fueron sus reacciones cuando escucharon por primera vez que existía la posibilidad de una secuela?
SANDRA BULLOCK: Bueno, nosotras hicimos que la secuela sucediera. Nadie nos dijo. Empujamos esa roca cuesta arriba.NICOLE KIDMAN: Pero creo que siempre se estuvo gestando, ¿no, Sandy? ¿Durante años?BULLOCK: No, para mí no. No estaba en mi radar en absoluto. Mira, la primera vez que estrenamos, la recepción fue… Nadie estaba listo para eso. Así que, ni siquiera me lo imaginaba. Luego, a lo largo de las décadas, nos dimos cuenta de que la historia resonaba con una audiencia que logró encontrarse. Nunca en un millón de años pensé que haríamos una secuela o que yo querría hacerla. Yo pensaba, Dios, ¿por qué repetiríamos eso? Nos destrozaron. Luego el mundo cambió, y la conversación cambió.¿Cuándo empezaron a notar ese nuevo aprecio?
BULLOCK: Joey, Maisie, ¿quieren responder?JOEY KING: Eso es sobre PM 1 (en referencia al título en inglés, Practical Magic).KIDMAN: “PM” suena como “premenstrual”. (Todas ríen)BULLOCK: ¡Y lo estábamos! Hubo días peligrosos con todas esas mujeres.KING: En cuanto al impulso, vi la película por primera vez cuando tenía 10 años, en DVD en la minivan de mi mamá. Eso fue 11 años después de su lanzamiento, pero se hablaba mucho de ella, casi como si acabara de estrenarse. Era una de las películas favoritas de mi mamá. Era una de las películas favoritas de mi hermana mayor. A mi abuela le encantaba. Es un testamento de esa segunda, tercera, cuarta vida que ha tenido este filme.MAISIE WILLIAMS: La vi con mi hermana en la casa de mi mamá cuando era niña. Las imágenes de la primera película han sido muy inspiradoras.
¿Alguna tuvo reservas sobre volver a hacer algo que se había vuelto tan querido?
BULLOCK: Quieres honrar la primera pero también quieres lograr que la segunda destaque por sí sola para quienes nunca han visto la primera. Alice escribió un libro que tiene mucha narrativa metafórica. Esta vez dijimos cosas que a todas nos daba un poco de nervios decir la primera vez.¿Como qué?
BULLOCK: Teníamos tantos tonos (en la primera película), y uno de ellos era una relación abusiva. La gente estaba muy asustada. Decían, “vamos a restarle importancia y a hacerlo más entretenido”. Tuvimos una función de prueba que simplemente resultó desalentadora porque era demasiado oscura, y tuvimos que recortarla. La gente no estaba lista para eso. Esta (secuela), fue casi como, “hazlo lo más oscuro posible”. Tienes que apoyarte en el horror para hacer que la dicha sea mucho más hermosa.
¿Qué representaciones de brujas y magia en la cultura pop las marcaron?
BULLOCK: No me gusta la palabra con “B”.WILLIAMS: Esto es interesante, Sandra, porque las connotaciones que me evoca la palabra “bruja” son muy halagadoras. A lo largo de la historia, cuando las mujeres han sido acusadas de ser brujas, por lo general son mujeres muy poderosas que representan una amenaza para el patriarcado. Ahora, este término se ha vuelto casi lo más seductor para mí y mis amigas. Da la sensación de estar en el camino correcto y de hacer algo kármicamente ligado a las mujeres que te rodean. Me siento orgullosa de ser un poco bruja y del poder que eso conlleva.KING: ¡Diablos!BULLOCK: Me criaron mujeres que eran increíblemente poderosas y adelantadas a su tiempo, pero tenían que mantener las cosas en secreto. Todavía tengo un poco de eso. ¿Debería decir eso? ¿No debería decir eso? No ondeo la bandera con tanta valentía como lo hace Maisie, pero espero vivirla al dar el ejemplo.
¿Podríamos ver una tercera entrega de ‘Hechizo de amor’?
BULLOCK: Por supuesto. Amerita una tercera.KIDMAN: La secuela pudo ser más larga y tener más líneas argumentales. Hubo tantas tangentes que podríamos haber explorado.KIDMAN: En realidad, esa casa tiene algo extraordinario, en términos de lo que representa: la idea de que una familia puede regresar a su raíz. Resulta muy inspiradora.KING: La idea romántica de poder volver a casa, incluso cuando sus vidas las lleven a otra parte, volver a casa con sus hermanas, dormir en la misma cama.







