Arriba del ring, Julio César Chávez parecía invencible. Ni Meldrick Taylor y mucho menos Roger Mayweather pudieron ganarle. Pero su verdadera batalla comenzaba cuando los reflectores se apagaban y se quitaba los guantes.En Chávez vs. Chávez, la serie que llega este jueves a ViX, el que fuera campeón mundial en las divisiones superpluma, ligero y superligero abre su corazón y sus recuerdos para contar, de viva voz, su ascenso, caída y resurrección, tras intentar ganar cada día su pelea contra las adicciones.»Hay batallas que no se olvidan, que me siguen doliendo. Me duele que me hayan acusado de golpear a una mujer, nunca lo hice. La gente va a conocer al hombre que tenía el sueño de ser campeón. Quiero que sea una motivación también para las nuevas generaciones», compartió Chávez en entrevista.En cinco episodios, el ídolo del boxeo repasa su emblemática carrera, pero también muestra su lado más vulnerable y sus polémicas, dejando ver al humano detrás de la figura.El primer capítulo, además, se transmitirá este jueves a las 23:30 horas por Las Estrellas.»No todo fue color de rosa. Tenía el sueño de llegar a lo más alto y lo hice, con disciplina, perseverancia y mucho trabajo, pero desafortunadamente, pensar que lo había logrado me llevó al alcohol y las drogas. Perdí a mi familia, tuve mi primera derrota, el Gobierno mexicano me demandó, me pasó de todo.»Yo quería quitarme la vida. Cometí muchos errores, pero pude levantarme y ser lo que soy ahora. Pude salvar a mis hijos y ayudar a mucha gente», señaló.
Chávez espera que su historia pueda conectar con las nuevas generaciones que batallan con las adicciones. También agradeció que su carrera sea valorada y celebrada mientras él sigue con vida.»En México estamos pasando momentos muy difíciles con las drogas y quiero dar una esperanza de vida, decir que sí se puede, que hay salida. Me siento afortunado porque la mayoría de la gente a la que le hacen estos documentales está muerta. Gracias a Dios yo estoy contando mi historia; la comparto con todo México.»Hay recuerdos malos y buenos. A pesar de llevar 18 años limpio, esto me hace reflexionar sobre que no puedo mirar hacia atrás, que necesito seguir siendo un ejemplo», agregó.El ex deportista, de 64 años, devela también el vínculo que durante años ha tenido con figuras de élite, como capos del narcotráfico y hasta con personas de la política mexicana, como el ex mandatario Carlos Salinas de Gortari, a quien apoyó en su campaña presidencial.»Yo soy del pueblo. He ayudado a panistas, priistas y morenistas. El señor Salinas vio en mí a una persona que podía ayudarle a llegar a la Presidencia y lo hice con mucho cariño.»Hay una gran amistad con él. Siempre se preocupó por mí cuando estaba en la cúspide de mi carrera y, cuando estaba mal trató de rescatarme, de darme buenos consejos, siempre al pendiente de mi recuperación. Sigue siendo mi amigo», reveló.
Vida intensa
La vida de Chávez fue tan intensa que el mejor ejemplo fue aquel 12 de septiembre de 1992.
Tras vencer en Las Vegas a Héctor «Macho» Camacho, el pugilista se reunió en una fiesta con los narcotraficantes más pesados de la época: los Arellano Félix, Amado Carrillo, «El Chapo» Guzmán y «El Mayo» Zambada.
Se cuenta que en menos de 24 horas tuvo también una cita con el entonces Presidente Carlos Salinas de Gortari, a quien considera su amigo.






