De visita en su natal Ciudad Juárez, el pitcher de Grandes Ligas Samuel ‘Samy’ Natera resaltó que cada sacrificio que hizo en su carrera como beisbolista valió la pena el día que lo llamaron para debutar en las Grandes Ligas con los Angelinos de Anaheim.Por eso, su consejo para los niños y jóvenes beisbolistas que lo ven como un ejemplo a seguir es que no se rindan y luchen por llegar lejos.“Que no se rindan, va a haber muchos días difíciles y muchas cosas que uno va a vivir solo, pero todo el sacrificio vale la pena, eso lo puedo decir abiertamente, cada sacrificio que hice valió la pena ese día que me llamaron para Grandes Ligas… vale la pena. Entonces, que no se rindan y sigan adelante”, compartió el lanzador zurdo en conferencia de prensa.Natera, que este jueves 5 de noviembre cumple 27 años, debutó en la gran carpa el pasado 6 de junio contra los Dodgers de Los Angeles.
-¿Dónde estabas cuando recibiste el llamado y en ese momento qué sentiste?
“Fue después de un juego en Triple-A, nos metieron al club house, el manager entró y pues todos sentados en nuestro lugar, acabábamos de perder un juego en extra innings y nos dijo ‘usamos muchos pitchers, pero pues mañana vamos a tener que seguir haciéndolo y lo vamos a tener que hacer sin ‘Samy’ Natera’”, recordó el pitcher fronterizo.Entonces fue un momento muy especial, mis compañeros llegaron, me felicitaron, me abrazaron y yo sentí como un alivio, no sé cómo explicarlo, pero fue una sensación muy bonita. Hablé con mis papás y ya les dije a ellos, a mis hermanas, a mi familia, a mi novia, a todos, entonces fue una sensación increíble”.
-¿Qué te dijeron tus papás?
“No podían ni hablar, estaban llore y llore, si pues estábamos todos llorando, pero muy fregón”.A manera de ejemplo, Natera citó el haberse perdido festejos de cumpleaños propios y de sus familiares, como parte de los sacrificios que ha tenido que hacer como beisbolista.‘Salí de mi casa a los 15 años, entonces muchos sacrificios. La vida normal de un joven yo no la tuve y son sacrificios que yo hice, son difíciles, pero vale la pena poder hacer lo que estoy haciendo ahorita y poder tener la satisfacción de que mi familia puede ver esos logros”.






