Fany Ceballos, de Venezuela, tiene cinco días pernoctando en el Río Bravo, soportando altas temperaturas y vientos que le han destruido las sombras improvisadas que amarran con ropa y cobijas en los matorrales y hierba mala que crece en el río.“Cuando entramos y nos van a agredir o nos van a disparar con las balas lacrimógenas, no queda …










