Pese a ser uno de los líderes criminales en México, a Ismael «el Mayo» Zambada se le describió como un fantasma por casi 50 años. Cuidaba tanto tener un bajo perfil que por décadas ni siquiera se conocieron fotografías que ubicaran su rostro.Qué tuvo que pasar para que alguien tan precavido y buscado como el capo del Cártel de Sinaloa terminara arrestado en Estados Unidos en 2024 fue la pregunta que interesó a los realizadores Darren Foster y Miguel Fernández Flores, quienes presentan una respuesta en la serie documental La Caída de El Mayo.Los tres capítulos que lo componen, y que se estrenan este jueves en Netflix, desentrañan la historia del narcotraficante y su manera de operar a través de testimonios de agentes de seguridad de ambos lados de la frontera, políticos, periodistas y hasta personas que trabajaron con él.»En ese momento que aparece en Estados Unidos la pregunta se vuelve presente. Lo que durante décadas protegió al ‘Mayo’ para no caer termina también siendo su vulnerabilidad, esa era la familia, la confianza, las lealtades que tenía. Nos llama mucho la atención cómo esa red se le cae», detalló el codirector Fernández Flores, en entrevista.Algunos de los entrevistados para el proyecto fueron los gemelos Flores, quienes distribuían drogas para el «Mayo» en EU e integrantes de cuerpos de inteligencia.También se consultó a María Scherer Ibarra, quien, por invitación directa de Zambada, lo entrevistó días antes de que fuera capturado. Además de su experiencia, ella cuenta la de su padre, Julio Scherer, quien también pudo dialogar con el criminal, también por decisión del narcotraficante.
«El objetivo era comprender el misterio que rodeaba a este hombre, tratando de reconstruir los hechos a través de los relatos de quienes lo conocían bien. A partir de estas perspectivas, intentamos articular una historia sobre lo que condujo a su caída el 25 de julio».
Darren Foster – director
En sus relatos ambos notaron la importancia que tenía para el criminal sus hijos, la casi premonitoria desconfianza que le tenía al cielo (fue capturado al bajar de un avión) y su miedo a ser atrapado, lo que los directores buscaron para mostrarlo de manera compleja.»Es la historia de una familia y de un ser humano que, a pesar de haber encabezado este cartel, no dejaba de ser, al fin y al cabo, una persona falible y es lo que permite entender lo que ocurrió. Ayuda a comprender qué pudo haber llevado a los ‘Chapitos’ o qué los motivó a, presuntamente, secuestrarlo.»Se entiende que todo esto tiene un contexto y una historia que se remontan a muchos años atrás. En última instancia, son estas relaciones entre personas las que, en este ámbito, llegan incluso a determinar las políticas», remarcó Foster, reconocido en el Festival de Sundance.Parte del documental desarrolla los contrastes entre el «Mayo» y Joaquín «El Chapo» Guzmán, su relación cercana y el papel que ambos jugaron para levantar la ola de violencia en México, la cual crece pese a que ambos estén detenidos.»Es entender los procesos de corrupción que llevaron a permitirlo, los procesos de permisibilidad y también las dinámicas económicas que permiten que estas organizaciones se vuelvan increíblemente poderosas.»Es también entender no sólo a México, sino también a Estados Unidos en un grado importante. Es muy importante tratar de comprender a estas personas a través de este punto de vista, de cómo afectan, de qué cuál es el impacto y cuál es la huella que termina teniendo», dijo Fernández Flores.






